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Full text of "Los Tres Gauchos Orientales Antonio D. Lussich"

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LOS 







COLOQUIO ENTRE LOS PAISANOS 

Julián Giménez, Mauricio Batiente y José Centurión 

SOBRE LA 

REVOLUCION ORIENTAL 

EN CIRCUNSTANCIAS 

DEL DESARME Y PAGO DEL EJERCITO 

P O R 

A- 

ANTONIO D. LUSSICH 

DEDICADO AL SEÑOR 

ü. JOSE HERNANDEZ 




IMPRENTA DE "EA TRIBUNA VICTORIA 3l 


a ^ ea 



íta¿> f/ted CjoMiÁirt 



Esta obra es propiedad de 
su autor, y se perseguirá 
ante las leyes del pais al que 
la reimprime sin su consen- 
timiento. 



Buenos Airee, Junio 14 dcJ872. 


SEÑOR DON JOSÉ HERNANDEZ. 

Muy distinguido amigo: 


Durante su último viage á esta , tuve el honor de ser 
presentado á vd.; en una de mis visitas, haciendo refe- 
rencia á nuestra última campaña , y á los sufrimientos 
de nuestros soldados, me dijo, que un amigo le había 
hablado sobre unas producciones que yo había publicado , 
en el estilo originario que usan nuestros paisanos y que 
tuviese á bien mostrárselas, aunque escesivamente pobres, 
no trepidó un momento en remitírselas , esperando se 
dignase darme su valioso é imparcial fallo. 

Después de haberlas visto me estimuló á su cultivo 
prometiéndome unbuen éxito. 

Bajo tan alhagadoras esperanzas, y comprendiendo 
sus buenos deseos, traté de hacer algo que, aunque qui- 
záis no bueno, por mi poco contacto con esc elemento, 
pudiese al menos mostrarle que no habia echado al olvido 
sus laudables consejos. 

Busqué un tópico, y lo encontré en la revolución 
Oriental, vasto teatro donde podía exhibirse con ampli- 
tud, el horrendo drama de las dolorosas desgracias, por 
que ha atravesado mi infeliz Patria. 

Llené mis deseos, trabajando en las horas que me 
dejaban libres mis ocupaciones comerciales. 

Hoy la he concluido, y esta pobre producción se la 
dedico; es poca cosa por cierto: hubiera deseado poder 
ofrecer un trabajo mejor concluido al argentino que tantas 
simpatías tiene por nuestra causa, y que tanto lo ha 
demostrado, haciendo que su periódico el rio de la pla- 



4 — 


xa fuese durante nuestra justa revolución el. órgano que 
defendía en el terreno de la justicia , los sagrados prin- 
cipios de nuestros derechos conculcados. 

Sin mas objeto, lo saluda atentamente su afectísimo 
amigo y seguro servidor. 


AXTOXIO D. LüSSICII. 



SEÑOR D. ANTONIO D. LESSICII. 


E st i m a <1 o a m i go: 


Al estimularlo á vd. al cultivo de ese género tan difí- 
cil de nuestra literatura, lo hacia persuadido de que 
sabría triunfar de todas las dificultades que presenta; 
vencer todos los escollos , é igualar , sino exeder á los 
que en esos retratos del gaucho , se han aproximado mas 
al original. He leído sus versos con vivo interés , veor 
con satisfacción que su trabajo corresponde á estas es- 
peranzas, y lo felicito con todo el ardor y con toda la 
sinceridad de mi ánimo. 

El suceso que vd. ha elegido para servir de tema ásus 
cantos no ha podido ser ni mas vasto , ni de mayor inte- 
rés de actualidad, ni relacionarse mas íntimamente con 
el paisano, ni encontrarse mas al alcance de su juicio. 

En la elección de los tipos puestos en escena ha sido 
vd. igualmente feliz, retratando esos caractéres agrestes, 
valientes y desconfiados á la vez, con una propiedad 
que revela la seguridad con que vd. ha penetrado en ese 
escabroso terreno. 

En versos llenos defiuidésy de energía, dcscribévd. con 
admirable propiedad al inculto habitante de nuestras 
campañas, pinta con viveza de colorido los sinsabores y 
sufrimientos del gaucho convertido en soldado, susliechos 
heroicos , los estragos déla guerra fratricida, y la esteri- 
lidad de una paz que no salva los derechos de las diversas 
fracciones políticas, cimentando el orden y la tranquil!- 



— 6 


dad general sobre la sólida base de la justicia, del dere- 
cho, y de las garantías para todos los ciudadanos. Vd. 
sabe que lie simpatizado ardientemente con ese movimiento 
de opinión, lleno de popularidad, y llamado ó devolver á 
millares de Orientales distinguidos, los derechos de que 
el absolutismo los había despojado' en su Patria. 

Si el éxito no ha correspondido á la magnitud de los 
esfuerzos, no por eso debe cntiviarsc la fe en el corazón 
de los patriotas. 

Vd. ha cantado sus sacrificios, sus victorias, y sus 
desgracias, y los patriotas orientales aplaudirán su obra, 
tanto como le agradece suhonrosa dedicatoria este — 

Su affmo. y verdadero amigo. 

J03É HERNANDEZ. 


Buenos Aires, Hotel Argentino Junio 90 de 1^79. 



SEÑOR D. ANTONIO D. LTJSSICH. 


Buenos Aires, Junio 22 Ae 1872. 

Estimado amigo: 

Termino en este momento la lectura agradable de tus 
versos. /Si conociese algo este género de poesía, emitiera 
con gusto mi juicio sobre la forma en que has encarcelado 
tu pensamiento; pero soy profano en este punto, y solo 
debo referirme á aquello que en las buenas obras minea 
pasa desapercibido para, el lector. 

Respecto al sentimien to de que están animadas algunas 
partes de tu composición , te diré, que, es natural, por 
que es instintivo en esa raza cuyo lenguaje lo han some- 
tido algunos como tú, á las exigencias de la rima. 

Hidalgo fué el primero que supo conquistar un asiento 
cnla República de las letras para ese estilo que contenía 
tantas bellezas ocultas. Los que han venido mas tarde, 
tienen su mérito no hay duda, pero su originalidad, 
ninguno. 

Tu obra , escrita y meditada en un corto período res- 
ponde con justicia éi tus ambiciones, y este es en mi 
concepto su mérito mayor. Rn lo que no estamos con for- 
mes, es precisamente en el móvil que te ha inspirado, por 
que tiene un color político con el cual no simpatizo; pero 
felizmente podemos hacer abstracción de él, sin temor de 
que pueda edterarse la parte relativa éi nuestro objeto. 

Sin lisonjearte, mereces una felicitación mas autori- 
zada que la mía . Un buen crítico llamado á juzgarte 
en este caso, tendría que ser indulgente por cnanto es este 
tu primer ensayo. 

lu amigo affmo. 


T. MAR 1 1 ] 7. 




LOS 

TRES G AUCHOS ORIENTALES 


JULIAN. 

Dios lo guarde! ha madrugao 
Esta mañana aparcero, 

Ya tiene al juego un puchero 

Y un churrasquito ensartao! 

BALIENTE. 

Don Julián, ¿como le b¡1, 

Dé su cuerpo contra el suelo, 
Agarró el pájaro al vuelo 
•Qué anda haciendo por acá? 

JULIAN. 

A visitarlo venia 
Pues nos ván á licenciar, 

Y no me quiero marchar 
Sin que hablemos este dia. 

¿Y usté cordial ño Baliente, 
Pero siempre muy prolijo, 

¿A que tiene ya de fijo 
También el agua caliente? 

BALIENTE. 

¡Cuando nada me ha faltao, 

Soy gaucho muy albertido, 

Y como hombre prevenido 
Siempre estoy bien empilchao! 

Arrime aquella carona 
Amigaso y sientesé, 

Si algo sabe, cuentemé 
De esta paz tan comadrona. 

JULIAN. 

Como no, cuñao Baliente, 
Yaya usté ensillando el mate, 
Para que ansi mi gasnate 
Pueda correr delijente! 

BALIENTE. 

Tratemos pues de matiar 
¿Quiere dulce ó cimarrón? 

De los dos tengo ración 
Como poderlo agradar. 

JULIAN. 

No soy gaucho resongón 
Como usté guste aparcero, 
Pero pa elejir prefiero, 

Al amargo, el con terrón. 



— 10 


BALIENTE. • 

La helada ha sido muy juerte 
De campo no mudaremos, 

Ansí es mejor que prosiemos 
De nuestra tan triste suerte. 

JULIAN. 

Algo serio le he de hablar, 

Ponga el oido compañero, 

Que es bastante lastimero 
Lo que le quiero contar. 

BALIENTE. 

A su mandao aquí estoy 
Tiene pronta mi atención, 

Córrase mas al fogón 
Porqué ú echarle leña voy. 

JULIAN. 

El guacho voy á largar 

Y óigame amigo Mauricio, 

Que es de este grande desquicio 
Lo que usté me va á escuchar. 

JULIAN. 

Hoy de nuevo la Nación 
Vuelve á cerrarnos la puerta, 

Que solo se encontró abierta 
Por nuestra rebolucion; 

Otra vez es la ocasión 
De emigrar al estranjero, 

Esto por acá está fiero 
Pa el blanco puro y lial, 

Y como güen nacional 

A otra tierra dirme quiero. 

¿Qué les importa á esa gente 
Nuestros grandes sacrificios, 

O si hemos presta o servicios 
A nuestra causa fielmente; 

Usté ha de estar bien corriente 
Con quien vamos á tratar, 

Y yo, como he de olvidar 

A los que han muei*to á mi hermano; 

Y antes de darles la mano 
Mejor me mando mudar. 

Si amigaso don Mauricio 
Nos han engüelto y boliao, 

Lindaso nos ha pialao 
El General Aparicio; 

Ya se acabó el sacrificio 



— 11 — 


Y el desarme va á venir, 

Yo de acá quiero salir 

De este enrriedo ó barajusta, 

Y usté aparcero, si gusta 
Me puede tamien seguir. 

Seis años de emigración 
En suelo estraño tuvimos, 
Penurias, males, sufrimos 
Con grande ri si nación; 
Cuando vino la invasión 
Nos encontró decididos 

Y hoy desgraciaos y vendidos 
Como hacienda por dinero, 
Volvemos al estranjero 
Dejando bienes queridos. 


BALIENTE. 

— Don Julián, ansí es la suerte 
Fortuna ó albercidá, 

Unas veces gloria dá 

Y otras veces dá la muerte! 

Yo una haciendita tenia 

Y un rancho de material; 

La suerte de en par en par 
Tuitas sus puertas me abría. 

Y sin mermar trabajaba 
Pasando alegres los dias, 
¡Cuando yo me pensaría 
Que ansí mi suerte acababa! 

Tuito, tuito se perdió 
Lo tuve que abandonar, 

Saqué lo que pude alzar 

Y á lo demas, dije adiós! 

La guerra se lo comió 

Y el rastro de lo que jué, 

Será lo que encontraré 
Cuando al pago caiga yo! 

Y una prenda yo tenia, 

Su ricuerdo me entristece, 
lia vista se me humedece 
Al acordarme tuabia, 

Triste para mi jué el dia 
Que tuve que separarme, 

Para dir á presientarme 
A mi causa voluntario: 
Siempre traigo el relicario 
Que ella medió al auséntame! 



— 12 — 


La guerra cu iiao siguió 

Y la que ansí me quería, 
Vivir sin mi no podía 

Y la pobre se murió; 

Dende entonces ando yo 
Echando al aire lamentos, 

Que son quejosos acentos 
De un alma de amor partida; 
Que en esta tan triste vida 
Solo encontró sufrimientos. 

jeman. 

Ha sentido usté esa muerte! 
El ricuerdo lo lia abatido, 
Está tristaso, atíijido 
¡Que quiere cuñao! la suerte! 

i} ALIENTE. 

Don Julián, si usté subiera 
Lo que se sufre en amando, 
Uno vive suspirando 
Aunque suspirar no quiera! 

Ella es su prenda querida 
Ella es su sueño durmiendo, 
Sin ella vive sufriendo 
Sin ella ¡pa que es la vida! 

Pero vamos á dejar 
Eso amigo, en la ocasión 
Yo no encuentro una razón 
En lo que acaba de hablar, 
Lo he sentido á usté culpar 
Al General Aparicio, 

El que tanto sacrificio 
Ha iiecho dende la invasión; 
Voy á darle mi openion 

Y causa de este desquicio! 

Usté se acuerda, cuñao! 

El suelo patrio pisamos, 

Y á poco andar lo golpiamos 
A Frenedoso el mentao; 

De allí juimos áotro lao 
Tierra adentro cabriolando, 
De vez en cuando sentando 
Lindo la gama, aparcero; 

Es decir á lo certero 
Porque díbamos triunfando. 

Y el que no aflojaba á naides 
En crudaso y terutero, 

Jue á golpiarse con su apero 



1 o 

lo — 


Hasta la gvan Güenos Aires; 
Diciendo que por desaires 
De su pago se liabia alsao; 
Mienta criollaso á otro lao, 
Cuente lo que ha sucedido, 
Que en el Rincón jué vencido 
Don Másimo y redotao. 

Tamien con Carabajal 
Lindamente nos topamos, 
Pucha digo! si lo arriamos 
Como yeguas á un corral; 

Y don Castro el General 
Nunca olvidará á Espuelitas, 
Pues le dimos tortas fritas 
Hasta que quedó atorao; 

¡Ese dia si lie carcha o 
Prendas de plata nuevitas! 

Dispues vino Ceverino 
Allí rayamos los pingos; 

. Que dia de matar gringos 
Si era lansiar á lo fino; 
Ricuerda cuando se vino 
Aquel batallón á un flanco 
Que cargaba quepi blanco, 
Ahi si jué berenjenal 

Y vieron que el nacional 
No liabia sido ni era manco. 

En MercedesjCorraiito, 

En Soriano, y en la Uni on, 
Siempre y en tuita ocasión 
Sabimos pegarle al frito; 

Pero por Cristo bendito 
Se vino el dotorerio, 

De bombilla y tinterio, 

Y ya empezó el barajuste, 
Sin que hubiese mas ajuste 
Peliaban po el poderío. 

Andaban como manada 
Los ases en esa Union, 
Haciendo la división 

Y basa con la gauchada; 
Hasta con la muchachada 
Pueblera que liabia venido, 
Les hablaban de un bandido 
Tal ó cual pa su interés; 

Ansí que deude esa vez 
Jué cayéndose el partido. 



— 14 — 


De allí templamos cuñao 
Pa con Suarez retozar, 

Cuando ju irnos á acordar 
El pájaro había volao; 

►Se nos había eclisao 
De la Sierra ese gilguero, 

Y hasta el Sauce compañero 
No se nos (pliso sentar: 

¡Mas vale no ricordar 

Lo que pasó allí aparcero! 

Que retirarnos tuvimos 
Dispues de esa grande aicion, 
Ese dia la opinión 
Por casi, casi perdimos, 

Pero pronto nos golvimos 
Otra vez al gran monton, 

Y vivando á la Nación 
Estubimos disponidos, 

Pa peliar á los bandidos 
Con valor y decisión. 

Ya se estaban desgranando 
Tinterillos delicaos, 

Y los de en silla montaos 
Tamien se estaban sentando; 
►Solo nos juimos quedando 
Los güenos y parejitos, 
Lanciadores probaditos 

Y nada de entreveraos, 

Otra bez ansí cuñaos . 
Nos juntamos los puritos. 

Pero pa mas estrupicio 
Los letraos se nos golvieron, 

Y ya tamien disunieron 
A Munis con Aparicio; 

Ay empesaron su oficio 
De entrigas y plumería, 

Ansí que de dia en dia 
La cosa se jué mermando, 

Y el patriotismo acabando 
Con esa ambición 'que había. 

Don Julián! solo un dotor 
Salió güeno y guapetón, 

Ese no afloja al boton 
Esletrao y escrebidor; 

Gtien gaucho como el mejor 
Pa entreverarse en pelea, 

Su lansa remolinea 
Como culebra enojada; 



— 15 — 


Siempre sale ensangrentada 
¡Jué pucha! que colorea. 

JULIAN. 

— ¡Que me bá á decir Baliente 
Lo conosco de piapa; 

BALIENTE. 

— Pucha! nada se le escapa 
Conoce á tuita la gente. 

JULIAN. 

— ¡Cómo lio conocer yo 
Al Coronel mas mentao, 

Que ande quiera que ha peliao 
De siguro que triunfó; 

Dolores, Tacuarembó, 
Cuñapirú y los Queguays, 

Y en tuitas partes del pais 
Salvan/, es tan conocido, 

Como ese pasto estendido 
Que en tuita’tierra echa rais. 

Y qué mozo! dá calor 
Verlo montao en su flete, 

Bien aperao y paquete 

Y peine para el amor; 

Tenia un bayo rayador 
Como benao de lijero, 

Siempre con él el primero 
Dentraba con bisarría, 

Ay juna! daba alegría 

EÍ ver á ese compañero. 

BALIENTE. 

Aura si que me ha tirao 
Dos cuerpos en la carrera, 

Será porta vez primera 
Que otro me haiga aventajao. 

JULIAN. 

¡Quien me ha ganao á prosiar 
A bailarín ni á cantor» 

Ni á manates de mi flor 
Le he sabido recular. 

BALIENTE. 

Ansina yo me he esplicao 
Por la queja que usté dió, 

No es el general, créalo 
Quien nos deja tan tiraos; 

Son unos cuantos letraos 



— i<; — 


Mala plaga de este país, 

Que el diablo les diera inais 
En vez de pluma y tintero ; 

O alfalfa de algún potrero 

Y otras yerbas, e ainda inais! 

JULIAN. 

Tamien medio portuguez 
Amigaso es por lo visto; 

No tiene nada de cristo 
Cuando canta alguna vez! 

BAL1ENTE. 

Ansi soy yo, dibertido, 

Pero cuando ellomo hincho, 
Zambullo como el capincho 
Que de cerca es persiguido! 

JULIAN. 

Tiene razón y no miente, 
Mejor habieramos ido, 

Si nunca hubiese venido 
A enrredarnos esa gente; 

Que se llama inteligente 

Y nos quiere enbozalar, 

Para hacernos cabristiar 

Y servirles de estrumentos, 
Por que tienen el talento 
De las lauchas pa uñatiar. 

A la raya acerqúese, 

¿Que le gusta, paz ó guerra, 

( ) emigrar para otra tierra, 
Sin tapujo espliquesé; 

Bien se sabe, ya se vé, 

La patria es mejor dejuro, 
Pero tamien le asiguro 
Que tranquilo no va á estar, 
Pues se lo van á limpiar 

Y yo, por eso me apuro. 

Como quedar no ya á haber 
Van á enlasarnos mansitos 

Y como á los eorderitos 
Pialar nos han de querer; 
Conmigo no han de poder, 
Soy arisco pa promesas, 

¡Que no me vengan con esas! 
Es falso ese oro aparcero! 
Enjaulen á otro jilguero, 

No son para mí esas presas! 



— 17 


BATIENTE. 

Yo no sé que retrucar 
Estoy como un ay de mí, 

Es tanto lo que sufrí 
Que no sé ni ande dentrar: 
Dese güelta! va á llegar 
Nuestro amigo Centurión, 

De juro en esta ocasión 
Su parecer nos vá á dar; 
Llameló! se vá á acercar 

Y paremos la atención! 

JULIAN. 

¿Que es eso Don Centurión 
De largo pasa este dia, 

Está la mañana tria 
Allegúese á este fogon! 

Aprosimese á esta yunta! 

¿Y como vá ese valor; 

Vengáse al calentador 

Y chupará por la punta. 

CENTURION. 

Aunqué voy medio apurao 
Quiero acetarle el enlute, 

Pues ya he tomao el desquite 
En lo mucho que he trotiao. 

JULIAN. 

¡Está gordaso su flete! 

CENTURION. 

— Como no, le doy gramilla, 
Pá que no afloje en la orquilía 
Si lo monta algún paquete! 

JULIAN. 

¿Que quiere decir usté 
Ya lo piensa regalar! 

CENTURION. 

¿Me lo acaba de comprar 
Peláis el de San José. 

Como £s gaucho paquetaso 
Le gusta ensillar güen pingo; 
Pa montar ni es medio gringo 
Sinó paisano amachaso! 

JULIAN. 

¿Qué se dice por su cancha 
Qué tal está con la paz, 



— 18 — 


Yo creo que es nada mas 
Pa nuestra causa otra mancha? 

CENTURION. 

Dejemné, ya prosiaré 
Dispues de desenfrenar; 

Le voy la sincha á aflojar 
Que el pellisque, y yo hablaré! 

JULIAN. 

Tiene estaca? 

CENTURION. 

— Y de mi flor, 

¡Cuando yo ando desprovisto, 
Siempre tengo tuito listo 
De la jerga al mamador! 

Soy gaucho lindo y parejo 
De bosal, laso y coyunda, 

Poco me enrriedo en la j mida 
De mi reborber ¡canejo! 

JULIAN. 

Dejémonos de parola, 

Vamos al frito, que yá 
Estamos con ansiedá 
Pá que nos largue la bola. 

CENTURION. 

Que tienen para empinar 
Que el garguero está en ayuna, 
Dende que salió la luna 
Que no sé lo que es chupar; 
Mas hoy nos van á pagar 

Y las botas nos pondremos, 
Pucha ¡que le pegaremos 
Al trago fiero! cuñaos! 

Vamos á quedar mamaos, 

Por que ya la paz tendremos. 

JULIAN. 

Sabe que es usté ladino, 

No se cansa ni un momento; 
Su lengua es el movimiento 
De la rueda de un molino! 

Si me hace acordar á un pión 
Estrangis que yo tenia, 

Era labia tuito el dia 
En su idómia aquel nación. 

Y pa mi era una ceguera 
Sin poderlo remediar, 



— 19 — 


Tuito se golvia hablar 
Que en su tierra rico era. 

Que tenia allí que tanto 
¡Trigo, mais, verdulería; 

Y pienso que si tenía 
Seria en el camposanto! 

CENTURION. 

Y sabe que usté no mengua 
Ya andamos medios parejos, 
Nunca le faltan consejos 

Y sin pelos en la lengua. 

JULIAN. 

Ya me tiró en la parada! 

Pero largúese por fin, 

¿No está oyendo usté el clariu 
Que está tocando cumiada! 

CENTURION 


Traíganse pues el porrón 
Que áflus no quiero quedar, 
Por la prenda lie de empinar 
Que me roba el corazón! 

JULIAN. 

¿Quien es la favorecida, 
CENTURION. 

— ?Eso sí quiero contar; 

Me gusta desembuchar 

Y hablarles de mi alma y vida! 

(.•liando juimos á la Union 
A sitiar Montebideo, 
¿líecuerdan ustedes creo 
Que andaba medio tristón; 
(Jomo no, mi corazón 
Del cuerpo se me saltó, 

Y tanjuerte relinchó 
Como bagual sin bastera, 
Pialao por la vez primera 
(¿ue un domador ensilló. 


JULIAN. 

¿Pero porque corcobiaba 
Tanjuerte don Centurión, 
Desembuche la razón 
De lo que ansí lo atristaba. 

CENTURION. 

¡Saben que cuando un puñal 



— 20 — 


Dentra con juerza en el pecho, 
Caí al suelo uno derecho 
Sintiendo un agudo mal! 

El amor es como un tajo 
Que á fondo va al corazón, 

Si antes con prebision 
No le dice ¡aqui te atajo. 

¡Y como podrá pararse 
El tajo para librarlo, 

Si no se siente clavarlo 
Tampoco podrá quitarse! 

Centurión. 

¡Pero cuando ve que aprieta, 
Usté se larga sin mas; 

Ni vuelve la cara atras 
Dejándolo al muy sotreta. 

Pero siguiendo mi cuento 
Empriestenme su atención, 
Sino esta linda ocasión 
Se la va á llevar el viento. 

Cerca del Paso Durana 
Una manguera se hallaba, 

Y una quinta, donde estaba 
La que ha sido mi tirana; 
Juí por allí un mañana 

Y oí un canto, ¡que si viera, 
Del Cielo crei que saliera 

Y haí no mas paré la oreja 
Haciéndome comadreja, 

Me quedé oyendo de ajuera 

Pero que tiernos lamentos! 
Que tristesa! que adición! 

Si el mas duro corazón 
Debiera sentir tormentos, 

Al escuchar los acentos 
De aquella voz lastimera, 

Si alzar el vuelo pudiera 
Me le había emparejao, 

Y algo le habiese cantao 
A esa mujer hechisera. 

Dispues se salió á la puerta, 
Entonces mas me almiré; 

Le asiguro que quedé 
Con tamaña boca abierta! 

¡Que brillantes rilumbrosos! 
Ni en el cielo las estrellas 



— 21 — 


Alumbran nunca tan bellas 
Como la luz de sus ojos! 

Que cutis! Dios nos dejára 
Como escarcha blanco era, 

Si hacerme pulga pudiera 
Lo sangre yo le chupára! 

Otra también se salió 
Madre mia! que gran cosa, 
Linda como mariposa 
Que en un rosal se perdió. 

A dos mas bidé benir 
De Cristo ya me pasaba, 
¿Porqué de allí no templaba 
Quedrán ustedes decir? 

Es que estaba tan pegao 
Como la mugre á sus güesos! 
Como al tacaño los pesos! 
Como el engrudo colao! 

Julián. 

Ya se nos volvió á ladiar 
Con su prosa compañero, 
Sujete mas el garguero 

Y deje de retozar! 

La mugre aunque cosa fiera 
Siempre se puede lavar; 

¿Y usté como va á sacar 
Del cuerpo su madriguera? 

Centubion 

Se equiboca mi criollaso 
Ni un tubiano yo ya tengo, 
En este momento vengo 
De darme un baño amachaso. 

Siguiendo mi rilasion, 

Otra salió ¡que lucero! 

Mas brilloso y hechicero 
Que aquel de la madrugada. 

Ellas en mi se fijaron 

Y una á la otra dijo ansí; 
¡Que andará haciendo po aquí 
Este moso, y me miraron! 

¿Como lo pasa, señor? 

No gusta usté descansar, 
Puede á la sala pasar 
¿Quiere haoemos tal houorl 



Nada me hice del rogar 

Y el pellón le refalé 
A mi flete, y lo dejé, 

Sujeto en un matorral. 

Pero sin sabor porqué, 

Ni lo que en mi yo sentí, 

Sé que á las mosas seguí 

Y que á la casa dentré. 

Allí tuitas cariñosas 
Quien era yo, me dijieron, 

Y á una viejita trajieron 
Aquellas muy güeñas mosas. 

Sentada estaba y sufria 
Una grande enfbrmedá, 

Era el ritrato en verdá 
De nuestra Virgen Alaria. 

La. pobre me saludé» 

De güen modo y cariñosa, 
Había sido muy hermosa 
En su mocedá, creo yo. 

Muy mucho me agasajaron 

Y una tocó un estrumento; 
¡Qué manos! qué movimiento 
Del tuito me intusiasmaron. 

Qué guitarra! qué acordion! 
Qué flauta! ni opté pandero! 

Si aquello diba certero 
Al medio del corazón! 

Otra de ellas me ofertó 
Colijo jué la cantora, 

Una debisa dotora 
Que bordadita me dió! 

Dende entonces les tomé 
Pasión grande y hermanal, 
Amor puro y sin igual 
Que en mi pecho lo encerré. 

No es ese amor quemador 
Como brasa que está ardiendo, 

Y tuito va consumiendo 
Con sujuego matador. 

Es el amor que en el alma 
Suavesito va creciendo, 

Y nunca vamos perdiendo 
Por él r la paz ni la calma ! 

Es la pasión adorada 
Que tiene la flor de rosa. 



— 23 — 


Cuando vé salir briosa 
La aurora tan esperada! 

Julián 

Acabe ño Centurión 
Que esa yerba ya ha cansao. 
En tuabia usté no ha hablao 
De la paz de esta ocasión! 

Centurión 

Tiene razón, pondré fin 
Al amor, penas, dolores, 
Dejaremos esas flores 
Pa dentrar á otro jardín! 

Aúnque el amor y la guerra 
Son casi de un parecer, 

Nos hiere el uno sin ver 
Nos eclia la otra por tierra. 

Yo prefiero un entrevero 
And e se pueda chusiar, 

Que con polleras peliur 
Para decirles te quiero! 

Julián. 

No es eristo don Centurión 
¡AJi grullo que ha pelechan, 
El amor lo ha refinao 
Dele pues al pericón! 

Vea si viene el mercachifle 
De la caña, mi aparcero, 

Que hacer gárgara yo quiero, 

Y echar un poco en el chifle. 

Yo no entiendo mas pasión 
Ni mas requiebros ni amores, 
Que respirar los olores 
De jiniebra un gílen porron. 

Ella pa mi es la razón! 

Y el anís el sentimiento! 

El licor es mi lamento! 

Y la caña el corazón! 

Centurión. 

. Si el barbijo mas aprieta 
Don Julián hoy va salir, 
Compositor de á pedir 
E intelijente pueta. 

J LUAN. 

Ya me quieren ensolver 
No son lauchas pal menudo; 



— 24 — 


Nunca naide pa mi pudo 
¡Cuando el querer es poder! 

Ccnturion. 

Oiganmé, voy á empezar 
Lo que si ya les aviso, 

Que es mas largo que chorizo 
Lo que quiero rilatar. 

En mi puesto me encontra ba 
Con un terne divertido, 
Pegándole decidido 
A una jugada de taba; 

Cuando siento se acercaba 
Un soldao de polecia, 

El que á dos laos se venia, 

Y hasta el cerco se allegó 
Sin tapujos, y me dió 
Un papel que me traía. 

Lo mandaba el comisario 
De nuestro pago el Minuano, 
Medio diablon el paisano 

Y pa los blancos corsario. 

En el papel me decía, 

Amigo Don Centurión, 

Es llegada la ocasión 
De amostrarse en este dia; 
Aparicio y compañía 
Nos acaban de invadir, 
Apróntese pa venir, 

Limpie su lansa y el sable, 
Que mañana es muy probable 
Que en su busca hemos de dir 

Sin querer nada esperar 
Las pilchas á luz saqué, 

El sable y muarra limpié 

Y me dispuse á marchar 

De un facón que tenia allí 

Y de tacuara una caña, 

Hice una lanza tamaña 
Poniéndole un tongorí. 

Dejé el puesto al capataz 
Con la haciendita y el rancho; 

Y dije, ¡ya está el carancho 
Que se vengan los demas! 

Me alzé con tuito mi apero, 
Freno rico y de coscojas, 
Riendas nuevitas en hoja 

Y transadas con esmero; 



— 25 — 


Linda carona de cuero 
De vaca muy bien sobada, 
Jergas, bajeras, ni nada 
Délas carchas olvidé 
Hasta mi chapiao cargué 
De pura plata labrada. 

Copas, fiador y pretal 
Estribos y cabezadas, 

Con nuestras armas bordadas 
De la gran Banda Oriental; 

No he güelto á ver uno igual 
Recao tari lindo y paquete, 

Ay juna! encima del flete 
Como un sol aquello era, 

Ni recordarlo quisiera 
Pa que ¡si es al santo cuete! 

Que cojinillo llevaba! 

De hilo puro y tan tupido, 
Para hacer un lindo nido 
Cuando la gente campaba; 

Y un poncho que me quedaba 
De paño fino lo alzé, 

Al fin casi completé 
Del tuito mi pucherio, 

Lo que si del platerio 
Otras cosas mas saqué. 

Mis espuelas macumbés, 

Mi rebenque con birolas, 

Rico facón, güeñas bolas, 

Y linda manea llevé; 

Para el tirador me alzé 
Diez pesos en plata blanca 
Pa llegar á cualquier banca, 
Pues soy medio jugador, 

¡No me arrolla ni el mejor 
Ni tengo la mano manca! 

Monté un saino brasiador 
Pingo grande y parejito, 

Para andar muy asiadito 

Y bastante escardador, 

Su cuerpo daba calor! 

Y el herraje que llevaba 
Como la luna brillaba 
En noche de escuridá; 

Yo con orgullo en verdá 
En su lomo me sentaba. 

A los tientos del recao 
Puse «1 poncho y até el laso, 



— 20 — 


Tamien arreglé de paso 
Un mamador muy sobao, 

Con presillas, bien cortao 
Estacas, y una maceta, 

Tuito sampéen mi maleta, 

Y ademas até al bozal 
Una mordaza oriental 

Bien heehita y muy paqueta. 

Julián. 

Amigo Don Centurión 
¿Pa tantas pilchas colijo, 

Llevaría usté de fijo 
Carguero con tal monton. 

Centurión. 

En la vida andar tirando 
Me ha gustao un mancarrón; 

Y menos en la ocasión 
Llevar uno cabristiando. 

Julián. 

Vamos dejuro aparcero 
A tarjarle el chiripá-, 

Tantas tarjas tiene ya 
Que se parece á un amero. 

No se empaca pa contar 
Ni es lerdo en la rilasion, 

Ya va largo el pericón 
Acabe pues de prosiar. 

Centurión. 

Ya le albertí antes de ahora 
Que el petardo era largaso, 

Como tres tiros de laso, 

Y una consulta dotora! 

Julián. 

Si siempre tiene salidas 
Este fantasma embrujao; 

Hasta á el diablo lo hace á un lao 
Con tan juertes embestidas. 

Centurión. 

Ansina soy, y seré 
Ansina marcho viviendo, 

El mesmo seguiré siendo 

Y el mesmito moriré. 

Pero no corten la hilada 
De la historia que seguia, 

Sinó ni basta este dia 

Pa que se quede acabada. 



i 


— 27 — 

Me salí de aquel tirón 
Con tantas prendas de plata, 
Que del cogote ¡i la pata 
Era un vivo riluinbron. 

Julián. 

Usté va á sacar de aquí 
Mas de veinte rajaduras, 

Taijas y melladuras 
Si sigue prosiando ansí. 

¡Si no quedará esquilmao 
Pa mentir Don Centurión, 

¡Que labia al santo botou, 

Vá pareciendo un leí rao! 

Centurión. 

No soy criollo de esa gente 
Llamada letra menuda, 

Pero usté no ponga duda 
Que soy gaucho entiligente. 

Julián. 

¿Que es eso amigo Mauricio 
Como su labia sujeta, 

¡Haber pues tamien si aprieta 
O habrá ya dejao el vicio. 

Baliente. 

¡Cuando diantre he yo apretao! 
Siempre me gusta escuchar, 

Y dispues que oigo prosiar 
Abro entonces mi candáo. 

Julián. 

¿Con que quedrá ser alcalde 
Pero su ley será poca! 

Baliente. 

Me gusta verle la boca 
Cuando quiere hacer alarde. 
Denle duro al mancarrón 
Que no afloje en lo parlero, 

En tanto que yo el puchero 
Voy á sacar del fogon. 

Pücha! que está espumadito, 
¡Que churrasco bien asao, 
Córranse para este lao 
Y corten ael calientito. 

Julián. 

Si este Baliente, es matarse! 
Pa tuito tiene aíbertencia, 



— 2S — 


Y una grande conocencia 
Pa siempre desempeñarse. 

Baliente. 

¡Están hablando de hambre 

Y quieren que los combiden; 
De los que ni dan ni piden 
Es este rico matambre. 

Centurión. 

Y yo queno me iba apiar 
Pucha! sonso habiese sido, 
Porqué me habiera perdido 
Poder de arriba embuchai'. 

Baliente. 

¡Que Don José, tandiablon 
Siempre tiene dicharachos, 

Y algunos dentres 'amachos 
Pa chantar cada ocasión. 

Julián. 

El puchero y el asao 
Hay de juro que asentar, 
¿Quien me quiere convidar 
Con un negro bien arma o? 

Baliente. 

Cigarro le voy á dar 
Pero si quiere armeló, 
Porqué este lo arreglo yo 
A mi modo de pitar. 

Julián. 

En la comida perdimos 
Nuestra gran conversación. 

Centurión. 

— Voy á limpiar mi facón 

Y ya otra vez la seguimos. 
Siguiendo la rilasion 
Salió mi flete escarsiando, 

Y yo una copla cantando 
De la guerra al pericón; 

La pierna en esa ocasión 
Lindamente me gustaba, 

Y hasta el saino relinchaba 
De contento, créamelo; 

Por eso colijo y ó 

Que el batuque le agradaba. 

Un tiro largo trotió 
Pa de paso visitar, 



— 29 — 


Un viejaso melitar 
En la barra del Cufré; 

Cuando á la estancia llegué 
Con gusto me recibieron, 

Y desencillar me hicieron 
Pa que mi flete pastiara; 

Y ya sin mas que dentrara 
Entre tuitos me dijieron 

Pregunté por mi tocayo, 

Y mi comadre me dijo, 

Que habia ensillao de lijo 
Al primer canto de gallo; 
Llevando el mejor caballo 
Que en su tropilla tenia, 

Pa llegar con sol tuabia 
A la estancia de Carrion, 

Ande habia una riunion 
De blancos para ese dia. 

Entonces me dió pesar 

Y quedé medio tristaso, 

Ella me dijo de paso 
Lo que yo voy á contar. 

Compadre Don Centurión, 

Esto en confianza le digo, 

Yo sé que usté es nuestro amigo 

Y no nos hará traición; 

A mas es de la opinión 

Y por eso de he albertido, 

Pa que quede prevenido 
Que Aparicio ya invadió, 

Y mi marido marchó 
A riunirse á su partido. 

¡Pobre viejo mi tocayo 
¡Siempre guapo y patriota, 

No andaba espiando á la sota 
Para ensillar su caballo. 

Julián. 

En los juegos de la tierra 
Hay que andar muy delij entes, 
No hacen basa los suplentes 
En los naipes de la guerra. 

Centurión. 

Otro paisano llegó • 

Con el pingo muy sudao, 

Y venia tan trasijao 
Que al llegar se le aplastó; 

Uno pa mudar pidió, 



30 — 


Se echó al corral la manada, 

Y á la primer rehollada 
Un oberito enlasó, 

/Ahí mesmito lo sentó 
De una solo rastrillada. 
Forastero ser debia 
De impago medio le jaso, 
Pues pregunto por el paso 
Que mas cerquita estaría; 
Diciéndonos que tenia 
De dirse, gran presicion, 

De baqueano en la ocasión 
Me oferté para endilgarlo, 

Y en la picada dejarlo 
A seguir su comisión: 

Yo me fijé en el apero, 
Sencillito, y sin chapiao, 

Eso sí, poncho forrao 
Como pa un aguacero, 

Un facón muy terutero 
Le bidé yo de un gataso, 

Y un pistolon trabucaso 
De su cintura colgaba; 

En guascas no le faltaba 
Dende los tientos al laso. 

Mi comadre lo embit ó 

Pa que un rato descansase, 

Y un matesito tomase 

Que aunque de priesa acetcf 
Comenzamos á prosiar, 

Y del paso le abisé, 

Que estaba muy bola a pié 

Y difícil de pasar; 

Mas que lo diba á llevar 
A una picada matrera 
En donde pasar pudiera 
Si el me quería endilgar 
Pa que rumbo iva á tirar 
Si curiosidá no era. 

Como el apero me vió 
El sable, trabuco y.lansa, 
Colijo, quegran confia usa 
No tuvo, y me receló; 

Ansí lo malicitj vó, 

Y le dije, mi aparcero 
Usté de aca es forastero 
Pero entre amigos está, 
Talvez no conocerá 
Otra cosu compañero. 



— 31 — 


De la orilla del Cufré 
A la mas alta cuchilla, 

Naide lo afrenta ni humilla 
A este gaucho que usté vé; 

He sido,, y siempre seré 
Él taita entre los de aqní; 

Pero siempre fiellejui 
Al que de amigo le habld^ 

Y de hoy suyo lo seré 

¡Y esos cinco déme á mí# 

Ande quiera es Centurión 
Amigo de sus amigos, 

Terror de los enemigos 

Y criollaso de riunion; 

No soy manso pa el facón 

Y lo que es pa barajar, 

Como pulga en el picar 
De listo, soy raj acuero; 

Y pa mas, soy el puestero 
Del estrangis mas bosal, 

Don Fruto me retrucó 
Con voz rellena y muy juerte, 
Alabo mucho su suerte 

Y sepasé quien soy yo!! 

Me llamo Fruto de nombre 

Y Costa de apelativo, 

De gaucho güapo y altivo 
Tengo en mi pago renombre, 
Le asiguro que no hay hombre 
Mas mentao en el Chana, 

Ni la mesma autoridá 
Me lleva con el encuentro, 
Ellos saben que ande dentro 
Respetao tuito será. 

Aunqué me vé medio viejo 
Tamien me gusta el amor, 

Y soy pa compositor 
Peine que ni liendres dejo; 

En tuito yo soy parejo 
Soy gauchaso y soy doto) - , 

Pa bailar soy volador 

Y en el eje soylijero, 

¡Es al fin un terutero, 

Don Costa, su servidor* 

Y ya que nos relinchamos 
Vamos á desembuchar? 

Si se quiere emparejar 

De esta cancha nos lachamos. 



Con tapujos jamás ando 

Y ande quiera decensillo; 

Ni me engüelbo en el obillo 

Y tuito á guardar lo mando! 

¡Con qué Don Fruto sea franco 
Ahi mesmo le pregunté; 

¿De que opinión es usté, 
Serácolorao o blanco! 

Aunque el viejo era matrero, 

Me dijo, le te»go fé, 

Y ahora mesmo empesaré 

Y ansí se vino al pandero! 

Usté me parece lial 
Amigo Don Centurión, 

Voy á abrirle el corazón 
Como lo hace el Oriental! 

Paisano soy y he de ser, 

Y de la blanca debisa, 

No es bordada, sino lisa 
Pero la sé defender; 

Ande quiera lo hago ver, 

Y ahora voy á la riunion 
A ofertar á mi opinión 
Este brazo en su servicio, 

Para ayudar á Aparicio, 

En su gran rebolucion. 

¡De este compinche la mano 
Que la apriete usté yo quiero, 

De hoy m? s tiene un compañero 
Para peliar al tirano. 

Nunca José Centurión 
Pelió contra su partido, 

Jué siempre muy decidido 
Pá ayudar á su opinión; 

Ya que empieza el pericón 
Para el frito nos iremos, 

Y allí juntos bailaremos, 

Vamos pues á presientar nos, 

Y ante Aparicio mostrarnos 
Que recibidos seremos. 

Y eché al diablo al comisario 
Que la carta me escribió, 

Pá mi causa me iva yo 
Como blanco y*partidai*io! 

Y á Don Fruto le conté 
Del cristo que me escribió, 

Muy mucho lo dibertió • 

El modo que lo engañé. 



— 33 — 


A esas horas ya la cruz 
De juro que me habría echao, 

Lo había al sonso madrugao, 

¡Y con patas de avestruz! 

Seguimos siempre marchando 
En un bajo, y por la orilla, 

De una machasa cuchilla 
La queestabamos costiando; 
Cerca dibamos llegando 
A una estancia y pulpería; 

El hambre nos perseguía 

Y era tiempo de embuchar, 

Alli juimos á buscar 

Por si algo pronto tenia. 

Llegamos á la ramada 
De la esquina ó del boliche, 

Pedí al pulpero un espiche 
Pá tomar la convidada! 

Jué pucha! que mostrador 
Pintao de negro por junto, 

Como cajón de dijunto 
De tamañaso grandor! 

Y que le parece hermano! 

Le dije, hay que churrasquiar?; 
Aber patrón nos vá á tibiar 
Con algo que tenga á mano. 

Sino, es cosa de un ratito 
Armarnos de un asador, 

De ese membrillo cantor 

Y chantarle un churrasquito. 

Que entre los gauchos cumplidos, 
Pocas güeltas debe haber, 

Pedir, pagar, y querer 
Son siempre güenos partidos. 

Pero el gringo no era lerdo, 

Y no se enredó en las cuartas, 
Pronto llegó con dos sartas 
De chorizos, puro cerdo! 

Ansí me gusta amigaso 
Usté está bien engrasao, 

De juro ha de estar sobao 
En la mordasa de un laso. 

Les asiguro en verdá 
Que don Fruto era parlero, 
Como loro barranquero 
De primera calida, 



— 34 — 


JULIAN. 

El sartén le dice á la olla 
Quitó que me has ensuciao; 
Don Fruto y usté á sulao 
¡Cual de los dos mas embrolla! 

CENTURION. 

Dicen que es escrebidor 

Y pa versos como trucha, 

Al fin amigos, ¡jué pucha! 

Es viejo medio dotor! 

Siguiendo lo que dejamos, 
Aboné el gasto á los gringos, 
Pronto arreglamos los pingos 

Y una limeta compramos, 

Que con caña la llenamos 
Palos gii esos calentar, 

Pues teníamos que marchar 
Hasta ponerse la luna; 
Trotiada largasa ¡ay juna! 

Le dibamos á pegar. 

Los fletes iban chupaos 
A una aguadita llegamos, 

Y los frenos les sacamos 
Que bebiesen descansaos. 

Dispues que beber le dimos, 
Salieron llenos, briosos, 

Como soles rilumbrosos 
Yála marcha nos pusimos. 

¡Que trotiar aquella noche 
Quedé tuito embaretao, 

¡Que suerte la del letrao 
Poder pasiarse de coche! 

Don Fruto empezó á jugar 
Espuelas á su oberito, 

En tanto que mi sainito 
Ni pensaba en aflojar. 

Ni siquiera lo había hincao 
En el tiempo de la marcha, 
Diba rayando la escarcha 
Siempre escardando y annao. 

Dispues de un trote deshecho 
La luna se nos dentro, 

Mi vitqo el monte aguaitó 
Detrasito de un repecho. 

Hasta alli pronto llegamos 
Con silencio y precaución, 



— 35 — 


Pasto riamos un rincón 

Y al punto desencillámos. 

Até el flete con el laso 
Cerca de mi cabecera, 

Pava si algo sucediera 
Poder ensillar de paso. 

Y tamien *alli á su lao 
Ató su obero el palomo, 

Y le echó una jerga al lomo 
Dispues de haberlo rascao. 

Y como hermanos juntamos 
Su recao al lao del mió, 

Y por si acaso habia frío 
Los dos ponchos aprontamos. 

Me eché, y ya quedé dormido 
Como tronco le asiguro, 

Me habiese visto en apuro 
Si me hubieran soqirendido. 

Y ya á soñar me agaché 
Amigo con los galones, 

Me via con rilumbrones 
Por que á ser gefe llegué; 

Y con orgullo tomé 

El escuadrón en que estaba, 

Y á la carga lo llevaba 
A dos laos, y con juror, 

¡Ay juna con que valor 
Al enemigo arrollaba! 

JUMAN. 

¿Dispues que se dispertó 
¡Como quedarla usté. 

CENTURION'. 

De eso mesmo le hablaré, 
Como el diablo quedé yo! 

Entre sueños me oi decir, 

Los giiesos de punta pare, 
Hermano, antes de que aclare 
De acá nos hemos de dir; 

Es preciso ya salir, 

No sea gaucho tan confiao, 
Porqué algún diaboliao 
Si sigue ansi se verá, 

Mi obero ensillao está 

Y apuróse pues cuñao! 

Mis güesos sin mas paré 

Y sin' esperar desquite, 



— 3t> — 


¡Quiero le dije al embite 

Y pronto al saino aperé. 

Mi sueño recordaba 

Y verdá me parecía! 

¡Pueda ser que venga un dia 
Que llegue á serlo, pensaba! 

Rumbiamos para la sien-a 
Cuando el alba aparecía, 

Y encima se nos venia 

A dos laos en su carrera; 

Y ya cubriendo la tiena 
Brillaba blanca la helada, 
Oyéndose la cantada 

Del pájaro á sus amores; 

Y hasta el capullo á los flores 
Entreabría la madrugada. 

Al fin el sol ya sacó 
Su cabeza del nidal, 

Y con brillo sin igual 
Tuita la tierra alumbró! 

Ya muy cerquita quedaba 
El campo de Don García, 
Que su hacienda en ese dia 
Pá la manga la llevaba. 

Pronto con el me encontré 
Que alli tamien ayudaba, 

Me preguntó -como estaba 

Y con el me relinché. 

Pá las casas nos llevó, 

Don Fruto que iba apurao 
Quedó medio retobao, 

Pero ansí mesmo siguió. 

Bido que estaban marcando, 

Y como güen oriental; 

Se jué derecho al corral 
Su lazo desarrollando! 

Mas yo me largué á matiar 
Con la gente de la estancia, 
Era tuita de confianza 

Y me habían de agasajar! 

A la cocina dentré, 

¡Bien aiga el haber llegao, 

De juro habiera ganao 
¡Oigan lo que me encontré. 

Dos mosas alli paraban 
Solo el contar ¡da calor! 



37 — 


So abría el pedio al amor 
A tuito aquel que miraban. 

Una rubia macumbé, 

De pelo fino, amarillo 
Como el oro de un anillo 
Que en una banca empeñé. 

Sus ojos color de cielo 
En la tarde de verano, 

Era tan blanca su mano 
Como el jazmín de este suelo. 

La otra, formada á pincel 
Morenita y agraciada 
De b oquita bien arqueada 
Fr esquita como un clavel! 

Sus ojos eran dos perlas, 

¡Que mirada centellante, 

Esa mujer ¡juna amante! 

Me hizo palpitar al verla! 

Ustedes ven el fogon, 

Que el juego se vá apagando, 

Y esta' sólita quedando 
La braza de aquel tison? 

Aquella brasa encendida 
En cenizas, sin hoguera, 

La soplan, y la huma dora 
ísTos muestra que está prendida. 

Eso es lo que le pasó 
A la brasa de mi alma, 

Y yo ya perdí la calma 
Como el tison que se ardió! 

Me quedé como el fogon 
Mi amor estaba ocultao, 

Las cenizas han soplao 

Y se prendió el corazón! 

Julián. 

Medio crudo es D. José 
Pa tan pronto amoriscarse, 
Cuidao no vaya á pialarse 
Sin saber como, y porqué. 

CENTURION. 

Lo mesmo que 'berdolaga 
Me estiendo en cualquier terreno, 

Y todo para mi es güeno 
Dende que el amor lo paga, 

Dispues de prosiar un rato 
Xa guitarra descolgué, 



Y ahy mesmito les canté 
Una copla de barato, 

Tierno era aquello por Dios! 

¡Que bordona, ni que prima! 

Si no sonaba nías rima. 

Que los ecos de mi voz! 

JULIAN 

Pucha! si es alabancioso! 

Hasta mas ya no poder, 

HA LIENTE 

— Dejése pues de moler 
Que retruca de envidioso. 

CENTURION 

Si al ñudo es que yo presiga 
No quieren dejarme hablar, 

Y si me hacen bellaqniar 
Apretensé la barriga# 

JULIAN 

De j ese de compadriar 
Don José, y siga la dansa, 

CENTURION. 

— Seguiré hasta donde alcanza 
Que allí la verán parar. 

Aber pues Don Centurión 
Dijo ño Fruto si hamos, 

Que en un ratito llegamos 
Al punto de la riunion. 

CENTURION. 

Con pesar y con tristeza, 

Aquellas mosas deje, 

¡Pero es mejor yo pensé 
Sino pierdo la cabeza! 

Por fin ya nos despedimos 

Y de allí á lo de Camón, 

Lo trotiamos de un tirón 
Hasta que la gente vimos. 

Como allí estaba Aparicio 
¡Que de gente se riunia! 

Si aquello ya parecía 
Que llegaba el dia del juicio! 

Ya nos hicieron dentrar 

Y tuitos nos abrazaron, 

Debisas nos regalaron 

Ejercito Nacional, "i. 



— 39 — 


Me fí ¡í ver al General, 

Y estos cinco me apretó, 

Les asiguro que yó 
Hasta lloré de alegría, 

En mi vida tuve un (lia 
Que mas mi pecho gozó. 

Y ahy nos acollaramos 
A tuitos los compañeros, 

Con mi tocayo Cisneros 
Al punto nos relinchamos, 

Allí entre los dos juramos 
No deshonrar nuestra lanza, 
Mcj or quedar con la pansa 
Al aire en una cuchilla, 

¡Que nunca aflojar la orquilla 
Ni mermar en la pujansa. 

(’on algunos de su cancha 
Don Fruto se entreveró, 

Y de mi se separó 

Sin pedirme la revancha. 

¡De entonces siempre seguí 
La patriada intusiasmao, 

¡Y ya ven como lie quedao, 
Pobre como un ay de mí! 
Herraje y chapino perdí 
En milongas y jugadas, 

Tan solo las cabezadas 
Como ricuerdo he salvao, 

Y ni poncho me han dejao 
Para pasar las heladas. 

Hasta traiba un par de botas 
Medias cañas de primera, 

Pa lucirlas ande quiera 
En realidá, y sin chacota. 
Tamien las perdí á la sota 
Por meterme yo á tallar, 

Y hoy me tengo que alegrar • 
Con las de potro sobadas, 

Que las dejé ansí aujereadas 
Pa que puedan resollar. 

JULIAN 

Pero si usté están lanudo 
¡Pa que se mete á jugar 
Pelao lo habían de dejar 
Si lo agarraban peludo! 

CENTURION 

Y pa mejor, me oigo ajar 



— 40 — 


Jué pucha! que soy suertudo, 

No hay amigos, es al ñudo 
Sinó pa mortificar! 

¡Y que mas he yo sacao, 

Pasar frío al gran boton, 

Quedar como chicharrón 
De viejaso y'arrugao, 

Nunca pasé de soldao! 

Siempre en pelea dentré, 

En la vida me quedé 
Atrás en las caballadas, 

¡Y en tuitas las agarradas 
El primero, me encontré! 

JULIAN. 

Pero si es tan curtido 
Que de las bancas no sale, 

Un hombre ansí nada vale 
Y es por todos mal querido! 

CENTURION. 

Dejemé por Cristo hablar 
Que está viniéndome el gusto 
Por qué en verdá, nunca es justo 
En lo mesmo machacar! 

jQue se saca con la guerra 
Don Julián, dígamelo, 

Ella si sigue créalo 
Vá á acabar con esta tierra; 
Dende la mar/á la sierra 
Tuito el país quiere la paz, 

Basta de sangre, no mas, 

Alzemos los campamentos, 

Se jueron los sufrimientos 
Gritemos ¡viva la paz! 

Acuerdesé esa mañana 
Cuandojá Mercedes dentramos, 
Que en tuita parte encontramos 
Recebida canpechana, 

Aquella triste mañana 
En mi vida olvidaré, 

Jué dia aquel qué lloré 
Con dolor y sentimiento; 

Sufrí el mas triste momento 
Que en la tierra pasaré! 

Ya el invierno se benia 
Haciéndonos tiritar, 

Cuando podimos llegar 
Al pueblo que mas quería; 



— 41 — 


En tuitas casas habían 
Mujeres que nos llamaban, 
Debisas, flores nos daban 
Con mucho gusto lo hacían; 
¡Ellas tan pobres nos vían 
Que lastima les causaba! 

Tuito era bulla y contento, 
Campaneo atronador, 

No se oía del dolor 
La amargura, ni el tormento, 
Cuando en el mesmo momento 
Una señora pasaba, 

De siguro triste estaba 

Y estas palabras sentí; 

¡Tuitos dentran, yo perdí 
La esperanza ya de verlo, 

El cielo debe tenerlo 
Alia arriba, en su favor. 

Otra, con grande dolor, 

¡Tuitos dentran, no ha venido, 
Creo que lo habré perdido, 
Grande Virgen de mi amor: 
Una señora mayor 

Tamien florando venia, 

Y con tristeza decía 
¡Cuando esto se acabará 
Nunca un dia llegará 

Que concluyan estos males, 

Y todos los orientales 
Sin destincion de color 
Vivan en paz, y al calor 
De su rancho, ó trabajando, 
Dejar de andarse matando 
Uno al otro conjuror: 

De tales dichos yo oidor 
Don Julián me entristecí, 

De mis ojos yo sentí 
Dos lagrimas resbalar, 

Y por mi barba pasar 
Perdiéndose en el pellón, 

¡Pero que en mi corazón 
Siempre frescas han de estar! 

BALIENTE. 

Siga ansí, que truco quiero, 
Cuenta cada rilacion 
Que nos deja el corazón 
¡Si me muero ó no m« muero! 



— 42 — 


CENTURION. 

Hoy tenemos garantías 
Colguemos nuestros aceros, 
Ansí verán compañeros 
Que llegarán otros días, 

De gustos v de alegrías 
En que unidos viviremos, 

Y juntos trabajaremos 
Por la paz y por la unión; 
Eso espera la nación 

Y r tuitos la ayudaremos. 

JULIAN. 

A pucha! criollo cantor 
Déle á la dansa aparcero, 

{Si canta como el silguero 
Cerca de la linda flor! 

B ALIENTE. 

Si Gomensoro el gobierno 
Nos quisiera embozalar, 

Lo saldremos á campiar 
Pa largarlo hasta el infierno; 
Colijo que no es muy tierno 
En la primera aflojada; 

Hoy vendrá aquí á la parada 
Para hacernos desarmar, 
¡Veremos si vá - aportar 
Con liendres de su camada 

CENTURION. 

¡Con que será ese señor 
El que nos venga á pagar, 
Aber si guelvo á llenar 
Otra vez mi tirador; 

Que está que causa dolor 
Sin tener como alegar, 

¡Pero que nos han de dar 
A tan disgraciaos paisanos; 
Talvez nos unten la mano 
Si algo les pueda sobrar. 

VALIENTE. 

^ eso, tan poco será, 

Que entre velas y candil 
>% irán los quinientos mil 

Y pa el gaucho nada habrá, 
Se acabó el pango, y verá 
Por los güesos de mi agüelo, 
Que con la pata en el suelo 
Vamos á tener que andar, 



— 43 — 


¡Ansí nos han de dejar 
Eso de lejos de huelo. 

Los grullos han de quedar 
Entre la gran manporrada. 
Que poco hicieron ó nada 
Pa su partido ayudar; 

Y saben aprovechar 
Cuando el caso se presienta, 

Ni anda lerdos en la cuenta 
Cada cual de sus perjuicios, 

Y con papeles y oficios 
Por uno, le dan cincuenta. 

CENTURION. 

Solo cuando nos precisan 
Entonces si son cumplidos, 
¡Pero dispues de servidos 
»Si nos encuentr.ui, nos pisan, 
Ni siquiera nos avisan 
Para podernos salvar, 

¡A mi.no me han de agarrar 
En otra les asisruro. 

Ansí trataos es muy duro 
El poderse contentar! 

JULIAN. 

Al gaucho siempre lo quieren 
Cuando tienen precisión, 
Entonces, de corazón 
Le pintan que lo prefieren, 

Y que hasta por el se mueren, 
¡Yo por esas no me pierdo, 

Y pa creerles soy muy lerdo 
Ni les quiero sus favores. 

Ansí trato ú los dotores, 

¡Si te bidé, no me acuerdo! 

CENTURION. 

Y yo que ya me he quedao 
Como relluno bichoco, 

Y me ha lar gao medio loco 
Ese andar de lao á loo, 

Eso es lo que yo he ganao 
En esta patria querida, 

Pero si salvo la vida 

De este merengenal, 

Como aperiá en un pajal 
Busco en el moute guarida! 

JULIAN. 

Sonsa so. esta pareciendo 



— 44 — 


Don J osé, en esta ocasión, 

Hoy habló de paz y unión 

Y ahora de vivir juyendo! 

CENTURION. 

Como no! me da impotencia 
El verme tan dcspilchao, 

Sin rancho, pobre y ladiao 
¡Quien me diera alguna cencía; 
Pero hay que tener pacencía 
Con la paz tuito vendrá, 

Y si en mi destino está 
El morir abandonao, 

¡Por ahí quedaré tirao 
Que no sabe una ande va! 

Hasta si mucho me apura 
La disgracia compañero, 

Abro yo mesmo el ahujero 
Que me ha de dar sepoltura! 

BALIENTE. 

Triste está Don Centurión 
Y" tamien yo me he aflijido, 

De mis ojos ha corrido 
Un tremendo lagrimón, 

Otra su suerte ha de ser, 

Deje correr al destino, 

Que ha. marcao en su camino 
Que otra estrella ba á tener! 

¿Bido el dia como estaba, 

El cielo triste y ñublao, 

¡Y en que rato se ha cambiao 
Cuando menos lo pensaba! 

Ansí es la suerte en la vida, 

Hoy se ausenta de su lao, 

Y á veces se le ha aportao 
Cuando la crée mas perdida! 

CENTURION. 

Baliente, tiene razón, 

Sus palabras me calmaron, 

Y de mi pecho ahuyentaron 
Las penas del corazón! 

Volverémos á empezar 
Al cuidao de una manada, 

Ya que no se salvó nada 
Volvamos á trabajar! 

Ln paz nos dará valor 
Pa el eBplnauo doblar, 



— ¿5 — 


Ella nos hará encontrar 
Lo que ya perdido está! 

JULIAN. 

¿Usté crée Don Centurión 
Que esto ansí podra durar 
¡Como podrán olvidar 
Los odios de lo opinión? 

CENTURIOU. 

Escuchemé Don Julián 

Y usté tamien ño Baliente, 
Cada cual su idea siente 
Que dispues ritrucarán. 

¡Muchas veces yo pensé 
Si era un castigo del cielo, 

Ver vestir de luto y duelo 
Tanta familia oriental, 

En grande lucha hermandl 
Despedasarse esta tierra; 
Maldición para la guerra, 

Viva la “Union Nacional ’ 
Grita hoy tuito oriental 
Dende el baüao á la sierra! 

En un cañadon echemos 
Las armas de lo pasado, 

Que el odio queae olvidado 
Si vivir en paz querémos, 

Ansí orientales seremos 
Pa nuestro pais de provecho, 
Que está tan triste y deshecho 
Que nos llama pa añudarlo, 

Y volver á levantarlo 

Para que otra vez quede hecho. 

JULIAN. 

— Dispense D. Centurión 
No sé como podrá hacerse, 

Con el tiempo podrá verse 
Mejor que en esta ocasión; 

Yo no soy de su opinión 
Ni vivo con esperanzas, 

Van á haber muchas venganzas, 
¡Y ya verán compañeros, 

De sangre charcos, regueros 
Hechos á punta de lanza. 

Si el domingo vá á pasar 



— 46 — 


Un rato á la pulpería, 

Estará la polecia 

Y lo empezará á chuliar, 

¡Quien se dejará insultar! 

Al flamenco apelaremos 
Ansí entreveraos saldremos 
Hasta el resuello perder, 

¡Que mas va á quedar que hacer 
Ajar, nonos dejaremos! 

Y si va á ver la carrera 
Que un amigo vá á jugar 
Allí vd. se oirá gritar 

Es blanco, salga pa juera! 

Anque hacerlo no lo quiera 
Lajuerza lo hará salir, 

¡Como podremos vivir 
Tranquilos en nuestra tierra! ; 
¡Por eso quiero la guerra 
Hasta vencer 6 morir! 

Y si á alguna banca asomo 

Y me vieran empilchao, 
Mandarán algún mamao 
Para que diga palomo; 

¡Si se empaca le dan plomo 
O si no lo desgarretan, 

Las clavijas le sujetan 
Por ser blanco, y nada mas; 

¡Que baya al diablo esta paz 
Lo que es á mi, no me aprietan 

Llega á un baile, va á bailar 
Le quitan la consentida, 

Y como á cosa vencida 
Lo pretienden atrasar; 

¡Y quien los va á soportar 
Teniendo sangre en las venas, 

Al primer embiste apenas 
Los candiles se apagaron, 

Y entre tuitos lo doblaron 
Lo mesmo que baina agena! 

Cuando no, viene un cantor! 

Y en la guitarra le cauta 
Ya el blanco no se levanta 

Y aquí vive de favor, 

Usté que es escuchador 
No tiene mas que callar, 

Solo sufrir y llorar 

Es lo que hoy nos espera, 



— 47 — 


Que se quede aquí el que quiera, 
Lo que es yo, voy á emigrar. 

Y para fin de junción, 

Dicen qne nos van á dar 
Un día para votar 

En las mesas de elisión, 

Que pa cualquier opinión 
Habrá gran segunda 
¡Lo que es Giménez no irá 
A servirles de carnada, 

Pa quedar en la estacada 
Creyendo en su liberté! 

Y pa que sea mas sigura 
La paz en esta ocasión, 

Se dice que la nación 
Nos da cuatro gefaturas, 

De pelar han de ser duras 
Aura nos podran contai', 

Mas dispues de desarmar 
Otras embrollas tendremos, 

Leis, decretos mil veranos 
Como podernos burlar! 

CENTURION 

No amigaso D. Julián! 

Está muy equivocao, 

Va á quedar tuito olvidao 
Las pasiones calmaran; 

Y todos comprenderán 
Que sernos unos y hermanos 

Y que apretarnos las manos 
Debemos con emoción, 

Gritando Viva la Union” 

Y que mueran los tiranos! 

Baliente, es necesidá 
Que nos diga su pensar. 

Hable pues, para escuchar, 

Que nuestra atención tendrá 

1UL1ENTE. 

Amigos en la ocasión 
Ni sé lo que he de decir, 

Y uo quisiera mentir 
Traicionando mi opinión, 

No sé quien tenga razón 
D. Julián, la guerra quiere 

Y D. Centurión prefiere 
La unión y tranquilidá, 



— 48 — 


Que siempre el país ganará 
De cualquier modo que juere. 

Pero diré de seguido 
Que no me gusta esta paz, 
Hábiera querido mas 
El triunfo de mi partido, 

Por el que tanto he sufrido 
En su triste albercida, 

Y de las glorias que dá 
Tanto gocé en la Vitoria; 

Que nunca de mi memoria 
El tiempo las borrará! 

Pero ya que se firmó 
Es un deber sujetarse, 

El soldao no puede alsarse 
Contra el Gfefe que ordenó; 
Lo que si, no entriego yó 
Las armas con que pelié, 

Y un hoyo en mi pago haré 
Pa alli poder enterrarlas, 

Y si es menester sacarlas 
Pronto encontrarlas sabré. 

Con eso quiero esplicar 
Que si nos faltan al pato, 

Con la suela del zapato 
De juro se han de encontrar, 
¡Y allí verán retosar 
A estos gauchos desi di dos, 
Que tuitos juntos y unidos 
Han de hacerse respetar, 
¡Ansi es mejor esperar 
Pa estar los guenos riunidos, 

JULIAN 

Tiene razón, ño Baliente 
Yo lo respeto pa hablar 
Por usté voy á quedar 
Pa estar junto con mi gente, 
Cuando la vez se presiente 
Me tendrá siempre á su lao, 
¡Ya lo sabe, no ha aflojao 
Este su amigo en pelea, 

Su banderola flamea 
Siempre en lo mas apretao. 

BALIENTE. 

— ¿Ansi me gusta cuñao, 

El mesmo siempre será 



— 49 — 


No pide pero ni dá, 

Solo cuando está mamao, 

CENTURION 

Y yo también, aparceros, 

Si el gobierno nos faltara, 
Centurión siempre se hallara 
Al lao de sus compañeros, 

De juro éntrelos primeros 
En las filas pa peliar, 

Y de una vez castigar 

A esos letraos ambiciosos, 

Que nos llaman revoltosos 

Y ni sirven pa pu. . . .ntiar! 

Pero creo que la paz 
Será güeña y duradera, 

Sin que se encienda la hoguera 
En esta patria jamás: 

Ansí adelantará mas 
La campaña y su ganao, 

El paisano, el hacendao 
Podran tamien trasquilar, 

Y el canario trabajar 
Su tierra con el arao! 

Entre blanco y colorao 
Tuito se repartirá, 

El color se acabará 

Y el odio quedará á un lao, 

Ya no encenderá el soldao 
El fogon del campamento 
Ni se oirá el triste lamento 
De la madre por su hijo, 

Al que verá muy prolijo 
Con su trabajo contento. 

El rancho se cambiará 
En casa de material, 

Y la mujer oriental 
Descansadita estará, 

Su sueño no t urbará 
El recuerdo del marido, 

Que jué á serbir á un partido, 

Y que tal vez haya muerto, 
Dejando triste y desierto 
Aquel techo tan querido! 

|Ah guerra! tu eres maldita 
Por las madres oriéntalas, 
Cambia por favor tus balas 
En tranquilida bendita; 



50 — 


Ellas pagarán la dita 
Aunque viviendo entre abrojos, 
Con los últimos despojos 
Que les queda en este suelo, 
¡Dales guerra ese consuelo 
Calma el llorar de sus ojos! 

Solo se vé destruicion 
Solo ruinas has dejao, 

Tuito en tu marcha arrasao 
Se encuentra por tu canon, 
Cerco, ramada y galpón 
Se han visto disparecer, 

Y la casa que era ayer 
Una estancia de primera, 

Es una triste tapera 
Que dá lastima de ver! 

Y ese monte tan cernió 
Que lefia daba á montones, 

Solo troncos y raigones 

De su grandeza han quedao; 
Hasta el pájaro ha mermao 
Sus gorgeos y lamentos, 

Ni se escucha ya su acento 
Alegre al salir la aurora, 

¡Hoy al cantar, solo llora 
Echando quejas al viento! 

Ni de la oveja el balido 
Se siente al rayar el dia 
Que al alma daba alegría 

Y calma al entristecido: 

¡Hoy solo se oye el quejido 
Del cordero descarriao 
Que busca por tuitos laos 
Su madresita querida; 

La que se encuentra tendida 

Y ni el cuero le han sacao 

JULIAN. 

— Pucha! con el Centurión 
Que se nos largó letrao: 

CENTURION 

— Tengo el garguero seeao 
Alcansen un cimarrón. 

SALIENTE. 

¿Vean aquel que está domando 



— 51 — 


Es medio crudaso el potro 
¡Ah grullo! que lo dome otro 
Pero ya se vá aplastando, 

No es muy lerdo en su junción 
Aquel que va apadrinando; 
Que diantre ¡si es fío Fernando 
Hecho y derecho un gauchon. 

B ALIENTE 

¡Que terne, bien orquetao 
Si es como cojinillo, 

Paresé que aquel rosillo 
En la maca no ha mennao: 

CENTURION. 

Pero lo hará caminar 
Aquel es guen domador, 

Se le ha sentao á otro peor 

Y lo ha sabido amansar: 

Ansí el soldao amigase 
Siempre la costancia tiene, 

Pero si la juerza viene 
Se eurieda en su rnesino luso: 

Usté vé ese nubarrón 
Que jurioso se presienta 9 
Verá como se rebienta 
O se va pa otra nación! 

Es que el viento ini cufíao 
Tiene mas juerza de juro, 

Y se lo lleva siguro 

Con su soplo pa otro lao! 

Hoy quiere el cielo la (taz, 

\ T como hermanos unirnos, 

¡A que querer resistimos 
Sino podremos jamas! 

;No han visto ustedes de dia 
Toparse el sol cou la luua, 

Y quedar sin luz ninguna 
Hasta que el sol se volvia! 

Y en noche triste y lluviosa 
Como esperanza perdida, 

¡No veu salir colorida 

La luna bien majestosa! 

Y entre rayos tronadores 



— 52 — 


Y el cielo negro, enojao 
¿No ven venir por un lao 
El arco con mil colores! 

Con eso quiere mostrar 
Nuestro Dios su gran poder; 
Tenemos que obedecer 
Lo que nos quiera mandar! 

Sino mire ese arbolito 
En la lomada creciendo; 

Y la tormenta sufriendo 
Salvando muy derechito! 

Y aquel grande membríllal 
Cerca del monte nacido, 

Y que el rayo lo ha partido 
Saliendo libre uu nidal! 

Y mas allá un pajarito 

De rama en rama saltando, 

Y de frió tiritando 

Sin encontrar su nidito! 

Tuita es cosa del Señor, 

La tierra! el cielo! y la mar, 

Y lo que vemos andar 
Es obra de su favor. 

t 

JULIAN. 

— Está otra vez medio tierno, 
Empinesé la limeta; 

¡Fijeséen esa carreta, 

Tal vez ahí venga el gobierno! 

VALIENTE. 

Y sabe que puede ser, 

Pero tan grande amigaso;! 

CENTURION. 

—¡Y no sabe porsi acaso 
Que el dinero va á traer! 

JULIAN. 

¿Vamos á ver, y es verda? 
Parece que con soldaos, 

CENTURION. 


■La escolta será cuñaos 



— 53 — 


¡Que pa guardarlo traerá! 

VALIENTE. 

¡Y ya se viene acercando! 

CENTURION. 

— Y yo me voy á aprontar 
Para dir á reclamar 
Lo que me vaya tocando! 

JULIAN. 

Pero es de gueyes hermanos 
Andubimos poco listos; 

Es la cambaaa de cristos 
Tacheros lapolitanos. 

VALIENTE. 

El gobierno se vendrá 
En coche emperifollno, 

Y de juro acompañao 
Con la g^ntc que tendrá. 

JULIAN. 

La escolta del presidente 
De puros ases va á ser, 
Milicos ha de tener 
Pa que le guarden el frente; 
Tendrá gente inteligente, 
Letraos, naciones, señores, 

Y también de lambedores, 
La camada se vendrá, 

¡Que procerio no hg)»rá 
Entre estrangis y dotores. 

El uno al otro dirá 
Vamos á ver desarmar, 

Que contentasa al pagar 
La gauchada se pondrá; 

Que tal, barullo liaberú 
Con esos diablos de ajuera, 
Si lo hay ¡6erá cosa fiera! 
Malos juguetes son esos, 

¡No quiero dejar mis guesos 
Donde usté su polvadera! 

CENTURION. 

Don Julián? por que es ansf 



— 5 ± — 


Hay manates muy cumplidos, 

Y que muy muciio han querido 
A este pobre que ve aquí! 


JILEAN. 

Quien sabe! pero será 
Como el clavel entre abrojos, 
Que anque busque con diez ojos 
Muy pocos encontrará! 

CENTURION. 

De tuitito hay aran porción 
En los surcos de la tierra; 

Oro se encuentra en la sierra 

Y veneno en el cedrón! 

1> ALIENTE, 

Don José voy á acostarme 
Para esperarlos roncando! 

Y cuando vayan llegando 

¡Si gustan, pueden llamarme! 

JULIAN. 

¡Que giien modo de tratar 
Bayanse pues al caracho! 

¡Que paisano tan amacho 
Si es lindo pa visitar! 

CENTURION. 

Con que de nuevo les digo 
Soy el mosmo Centurión, 
Aporten p%r mi fogon 
Que siempre seré su amigo! 

BALIENTE. 

Si creo que hoy ya templamos 
Cada cual para su pago! 

CENTURION. 


— Estoy que ya me deshago 
Pa’saber cuando nos vamos! 


JULIAN. 


El clarín tocó llamada 
La gente está por montar! 



CENTURION*. 


— Pues yo me voy ú ensillar 
A de ser pa la parada! 

JULIAN. 

De salto montó su flete, 

¡Que está quiebra Don José! 

CENTURION. 

— ¿No soy boliao como usté 
Dende chico juí ginete. 

.JULIAN. 

Yo pa tuito soy lijevo 
Ni lerdeo en el machete; 

Pero usté es como soquete 
No sirve ni pa puchero! 

CENTURION. 

Mil gracias por el cumplido 
Es lo que podia esperar; 

¡Ronque fiero en el cantar 
Pero respete querido!! 

«ALIENTE. 

A caballo ya tocaron, 

Y la sincha no ha apretao 
!Don José ya bá atrasao 
Fijesé, que allí montaron? 

JULIAN. 

La consulta f'ué largtisa 

CENTURION. 

Y ya es mejor acabar; 

baliente. 

— ¡Rayase pues á aprontar 
No vé que el tiempo se pasa! 

CELTURIOX. 

Amigos hasta mas ver, 

Mi cancha no les oferto 

Por que yo estoy mas que cierto 

XO la han de favorecer. 



Y Don José se largó 
Derecho á su debision, 

No Baliente del fogon 
Caldera y olla sacó; 

Ya su caballo montó 

Y al trote salió marchando; 
Don Julián se jué quedando 
Con otro mas de chacota, 

Que con tientos á una bota 
Se la estaba remendando. 

A poco ya se ladiaron 
Tranquiando para su gente, 
Raspándome por mi frente 
Destruidos ellos pasaron, 

Yo sentí lo que prosiaron 
Metido en un matorral, 

Y aquel gran merengenál 
Escuchaba y c lo escrebia, 

Pa ricordarlo algún dia 
Como Yin cuento nacional! 

Y hoy en letra bien moldada 
Lo saco en presientacion! 

Para que vean un gauchon 
Que no afloja en la plumada, 
Ni se enrieda en la tirada 
Como muchos entre tantos; 

¡Yo si quiero hasta levanto 
El vuelo como el chajá; 

Por que hasta las nubes vá 
El gaucho Luciano Santos! 

Pero me llaman matrero 
Por que no quiero servir, 
Nunca pude yo sufrir 
Que me pusieran los cueros; 
Libre soy como el pampero, 

Y siempre libre viví, 

Libre jui cuando salí 
Del dominio de mi padre: 

Sin mas perro que rae ladre 
Que el destino que corrí. 

Tengo en el dedo un anillo 
De una cola de peludo, 

Pa peliar soy corajudo 

Y ande quiera desencillo; 

Le enseño al gaucho mas pillo 
De cualquier modo á chuzíar, 



t 



El matrero Luerano Santos 


— 57 — 


Y al mejor he de cortar 

Si se descuida un poquito. 

Le he de enterrar yo tuitito 
Mi alfajor hasta pasar. 

La hoja de mi enbenao 
Tiene en el lomo un letrero, 

Que dice, no es al primero 
Que al cuerpo me le he dentrao; 

Y es la que duerme á mi lao 
Siendo el ángel de mi suerte, 

Con ella siempre juí juerte 

Y altivo como el león, 

¡No me salta el coraron 
Ni le recelo 6 la muerte! 

Soy amacho tirador 
Enlaso lindo y con gusto, 

Tiro las bolas tan justo 
Que mas que acierto es primor; 
No se encuentra otro mejor 
Pa reboliar una lanza; 

Soy teme como pujanza 
Respetan como valor, 

El sable á mi alrredeaor 
Jue pucha! que hace matanza! 

Pa bailar soy envidiao 

Y enamoro hasta el querer, 

No conozco una mujer 

Que ámi me haiga desprecfao; 
Siempre tuitas me han amao 
Al rreclararmelés yó, 

Diosesa suerte me dió 
Por no faltarme advertencia; 

Pa payar y tener cencía 
¡Cuando naide me arrolló! 

Del campo soy el querido, 

Del monte soy el adorno, 

Al pajonal lo trastorno 

Y en el guayabo hago nido; 
Como culebrahe vivido 

A uu camalote ensimao, 

Carne nunca me ha faltao 
De hacienda agena con cuero, 
¡He enlasao siempre el ternero 
Que los puntos le había echao! 

Viviendo ansí siempre andaba 
Este gaucho terutero, 



No piense ningún pueblero 
Que mi palabra me alaba, 

No tiro al ñudo la taba 
Que esla puraríalidú, 

Y én esa conformidá 
Pueden creer lo que les digo, 
Tuito el mundo es gúen testigo 
Que yo hablo la verdú. 

Y á todos en general 
Presidentes y dotores, 

Menistros, gobernadores 
Les vá á hablar este oriental, 
Oigáme bien cada cual 

Y prestemé su atención, 

Que no ha de ser al boton 
Lo que aquí voy á decir: 

¡Y lo juro hasta morir 
Que hablaré de corazón. 

Bien al gaucho trátenlo 
No le aprieten la coyunda, 

No es el gúey que tanto abundo, 
Es cristiano, creamenló, 

Que trabaje dejenló 
En paz y tranquilidá, 

Y ansina se le verá 

Y ivir feliz y contento, 

Sin nunca echar un lamento 
Siempre los bendecirá. 

A sus hijos le han de hacer 
Que apriendan la educación, 

Que el inorante es porron 

Y el sabio porron de miel: 

Ansi podran pronto ver 

A esta gente agradecida. 

Que hasta les dara la vida 
Si alguna vez la reclaman, 

Y probándoles que la aman 
Pueden ganar la partida. 

Y en lugar de armas comprar 
Pongan escuelas de balde, 

Y en la casa del alcalde 

Que haiga un mestro pa enseñar! 

Y al que no quiera estudiar 
Que se le prienda amador, 

Y de redondo, en dotor 
El gandióse volverá, 



— 5Í> — 


Y mil veces rogará 
Por ustedes con amor! 

Y en vez cíe haber enganchaos 
Pa formar los batajjones, 
Cargando contribuciones 

A los pobres hacendaos; 

Paguen tuitos los ganaos 
Que la guerra, hizo acabar, 

Hasta las viudas saldar 
Sus cuentitas atrazadas, 

Anaína, estas paisanadas 
¡Que de gracias le han de dar! 

Y pa acabar mis dotores 
Perdonen áeste matrero, 

Que anque •parece tan (¡ero 
Tamien sufre sus dolores; 

Mentí al decir, solo flores 
En mi rastro yo dejé, 

Mil cardales encontré, 

En este charco de penas, 

¡Y lie vistotautas agenas 
Que olvidarlas no podré! 

Almita fío Gomcnsoro 
De este gaucho la opinión, 

Que es de tuito corazón 

Y ella es firme como el oro; 

Sepa que el mejor tesoro 
Es hacer bien al hermano, 
¡Quiera Dios pueda al paisano 
Con sus obras convenser, 

Yo al irme, le hago saber 
Que soy su amigo Luciano! 


Bueno» Aires, Jimio 21 (le 1871. 



FE DE ERRATAS 


Pájina 7 — La firma de la carta J. Martínez. 

u 10 — Verso 15 — donde dice: grande des- 

quicio, leáse: — horrible desquicio. 

11 16 — Verso 17 — donde dice: enrredarnos, 

leáse: — enneciarnos. 

11 27 — Verso 2 1 — donde dice: he yo apiétao, 

leáse: — yo he aprctao. 

u 29 — Verso 34 — donde dice: y patriota, 

leáse: — y tan patriota. 

u 30 — Verso 19 — donde dice: pa un agua- 

cero, leáse — para un aguacero. 

u 43 — Verso 2 — donde dice: de hílelo, leáse: 

— lo huelo.